¿Por qué Chile está haciendo historia?

En 2019, el pueblo chileno ha demostrado al mundo cómo hacer un protesta para lograr el cambio no sólo social sino constitucional.

Incluso con toda la represión violenta del gobierno del presidente Sebastián Piñera, los chilenos no han renunciado a hacer valer sus derechos como ciudadanos.

Como es sabido, Chile fue uno de los países de América Latina que sufrió una de las peores y más largas dictadurasde 1973 a 1990, dirigida por el general Augusto Pinochet.

Constitución dictatorial

Al igual que en Brasil, donde el fantasma de la dictadura aún merodea, Chile lo tenía muy vivo debido a la constitución de 1980, que acaba de ser enterrada por un plebiscito que optó por el «Apruebo» (aprovo, en portugués), es decir, la aprobación para cambiar la constitución nacida de una dictadura.

Aunque la Constitución de Pinochet había sufrido modificaciones desde el final del régimen dictatorial, seguía siendo una carta magna de la dictadurapor lo que su simbolismo y sus efectos jurídicos seguían contaminados por ese periodo.

A diferencia de Brasil, que redactó la Constitución de 1988, símbolo de nuestra democracia, Chile no pasó por una experiencia similar tras la caída de Pinochet.

El 25 de octubre, la mayoría de los votos a favor de la nueva constitución fue del 78,20%. Los manifestantes corearon el himno «el pueblo unido jamás será vencido» en la Plaza Italia, bautizada como «Plaza de la Dignidad», y agitaron el Bandera mapuchesímbolo de la resistencia del pueblo originario de Chile, el mapuche.

Participación feminista

Es fundamental destacar la la importancia de las mujeres y especialmente de las mujeres indígenas en este proceso de reclamación.

Los medios de comunicación de todo el mundo mostraron la violencia sexual y represiva de la policía chilena contra las mujeres durante las protestas.

Julia Dolce realizó una entrevista para el Agencia pública con la representante mapuche Gabriela Curinao, Secretaria de Organización de la Asociación de Mujeres Rurales e Indígenas (Anamuri), sobre el papel de las mujeres indígenas en este proceso histórico de reconocimiento de la justicia.

«Hemos tenido y tenemos un papel fundamental en este movimiento porque el levantamiento del pueblo chileno está fuertemente apuntalado por la lucha de las mujeres indígenas».

Curinao comparó la realidad de las mujeres indígenas chilenas con la de las indígenas brasileñas, víctimas de gobiernos neoliberales, patriarcales y racistas.

¿El fin del neoliberalismo?

Según el periódico argentino Página 12, Piñera declaró en un discurso televisado que:

«Hoy, los chilenos han expresado libremente su voluntad a través de las urnas eligiendo una Comisión Constituyente, que por primera vez tendrá plena igualdad entre hombres y mujeres para acordar una nueva Constitución para Chile.»

La constitución redactada por la dictadura de Pinochet tenía un diseño neoliberal – la misma que el ministro Paulo Guedes quiere implantar en Brasil y que Chile acaba de enterrar. Esto supuso pocos derechos sociales para la población que, agotada, salió a la calle para exigir un cambio.

El presidente Piñera intentó medidas paliativas para contener el ardor popular, pero los movimientos sociales no retrocedieron, ni siquiera con la pandemia de coronavirus.

Desafíos

Los retos, ahora, para Chile son enormes. Pablo Ruiz-Tagle, profesor de derecho de la Universidad de Chile, dijo al BBC que los chilenos deberán construir la Sexta República de forma tranquila y pacífica, sin la violencia del último año, para deliberar de forma democrática los fundamentos del nuevo sistema político y del nuevo texto constitucional.

El aliento que viene de los países vecinos, como Argentina y estos últimos días Bolivia y Chile, demuestra que cuando el la participación popular se une para la construcción de un proyecto común de sociedades posible cambiar y planificar un futuro en el que todos quepan, y no sólo unos pocos disfruten de privilegios a costa de la mayoría.

Puede que también te interese leerlo:

Coronavirus: como en la guerra, Italia aplica el toque de queda y la gente se rebela

Momento histórico: el Papa Francisco dice que está a favor del matrimonio gay

Covid-19 no es PANDEMIA sino SINDEMIA. Es hora de reconocer esto