Más veneno sobre la mesa: Anvisa libera un agrotóxico asociado a la enfermedad de Parkinson

Considerado uno de los agrotóxicos más dañinos entre los utilizados por los agricultores brasileños, El paraquat, asociado a la enfermedad de Parkinsonfue publicado ayer, 07por Anvisa (Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria) que decidió para permitir el uso de las existencias restantes del plaguicida.

Ante el riesgo de afectar a la salud de la población y contaminar el medio ambiente, Anvisa prohibió el uso del pesticida paraquat en 2017. Pero antes de la prohibición definitiva, concedió un plazo de tres años para realizar pruebas y estudios que contrarresten estos datos.

Acciones recogidas… y liberadas

En el momento de la prohibición en 2017, las industrias y comercios que vendían paraquat tuvo que retirar todas las existencias del productoen un plazo de 30 días y se impidió a los agricultores utilizarlo en sus cultivos.

Pero Anvisa no pudo mantener esta decisión durante mucho tiempo y sufrió con el fortísimo lobby del sector ruralista. Así, aunque ha restringido el uso del paraquat desde 2017, Anvisa permitió, hasta septiembre de 2020, la aplicación del producto como desecante antes de la siembra y su producción para la exportación en envases menores de cinco litros.

Anvisa también volvió a autorizar a los agricultores que ya habían comprado el agrotóxico para que lo utilizaran en sus cultivos.

Después de los 03 años que dio Anvisa, los sectores interesados no han podido demostrar que el agrotóxico no causa los daños señalados, y por ello, la decisión de Anvisa fue ratificada, en una ajustada votación de 3 a 2, a finales del mes pasado, quedando prohibido el uso del paraquat en las plantaciones de Brasil.

Sin embargo, increíblemente, en ese mismo acto Anvisa liberó el uso de todas las existencias de paraquat en los cultivosen la campaña 2020-21, con un uso máximo antes del 31 de julio de 2021.

Es un envenenamiento masivo autorizado, la prohibición debe mantenerse sin excepción.

Riesgos para el medio ambiente, los trabajadores y los consumidores

La liberación de este pesticida pone toda una cadena de producción en peligrodesde el medio ambiente, el suelo, el agua, la fauna y la flora, hasta los trabajadores que están en contacto con el veneno y el consumidor que lleva a la mesa los alimentos envenenados.

Según la Ley de Agroquímicoscualquiera que utilice o venda un plaguicida prohibido comete un delito y puede ser multado o incluso condenado a prisión.

Pero en julio de 2021, o mientras duren las existencias, podremos llevando el veneno a la mesa.

Lo que ha sucedido desde la prohibición en 2017

Cuando se produjo la prohibición en 2017, los productores rurales, el sector agrícola y el propio Ministerio de Agricultura llegaron a pedir que se ampliara el plazo de prohibición de los pesticidas hasta julio de 2021, alegando que en 2018 estarían listas nuevas investigaciones sobre el tema.

Según lo comprobado Reporter Brasil y Agencia Públicaen el momento de la prohibición en 2017, Anvisa no fijó objetivos de reducción de uso, ni de finalización de existencias y no detener las importaciones de paraquat hasta su completa suspensión.

Y la falta de esta normativa, impidió que se llevara a cabo el trabajo de ejecución. Y el ritmo de importación del agrotóxico no ha hecho más que aumentar desde el inicio del proceso de prohibición.

Teme que se le acabe el plaguicidala industria y el sector agrícola se apresuraron a adquirir la mayor cantidad posible del producto antes de su prohibición total.

Según el informe, este aumento de las importaciones ha facilitado que otros países, donde el paraquat está prohibidoFacilitó que otros países en los que el paraquat está prohibido[1945-9029]se deshicieran de los productos en un verdadero «engendro» de este veneno en Brasil.

En términos comparativos, en el año 2017, llegaron a Brasil 35,3 mil toneladas del plaguicida paraquato, o dicloruro de paraquato. En 2018 se importaron 50.800, y en 2019 las cifras aumentaron aún más: Hay 65.300 toneladas de plaguicida almacenadas en el país.

Ahora Anvisa ha dado la vuelta que faltaba para que este gran stock sea vertido en los campos por los trabajadores rurales para que pronto llegue la comida a la mesa de los brasileños.

Desgraciadamente, al no existir una prohibición, los agricultores, los productores rurales y los grandes industriales pudieron importar y almacenar el agrotóxico sin límites y sin inspección. Y ahora, han recibido la autorización para utilizarlo hasta la cosecha del próximo año.

El paraquat en Brasil y en el mundo

El paraquat está entre los 6 agroquímicos más vendidos en Brasil y se utiliza principalmente en el cultivo de la soja, pero tiene autorización para su uso en el algodón, el maíz, el arroz, las judías, los plátanos, las patatas, el café, la caña de azúcar, los cítricos, las manzanas y el trigo. Es decir, se utiliza básicamente en los alimentos más consumidos por los brasileños, según informa el G1.

El paraquat no está permitido en 50 países y se acepta en 13 países, pero con restricciones.

En la Unión Europea El uso del paraquat se prohibió en 2003 y en Estados Unidos sigue estando autorizado, pero se está reevaluando.

En Chinaque suele tener una legislación medioambiental más permisiva, autoriza la producción pero sólo para la exportación, y su uso está prohibido en el país desde hace cuatro años.

Enfermedad de Parkinson y mutagénesis

Anvisa reconoció la asociación de la enfermedad de Parkinson y mutagenicidad (mutaciones que pueden transmitirse, a través de las células germinales, a las generaciones futuras, o evolucionar y causar cáncer) en los trabajadores que manipulan el plaguicida.

Pero el órgano también declaró que

«la población general no es susceptible de exponerse a la sustancia a través del consumo de alimentos».

Finalmente, Anvisa ha impuesto nuevas restricciones y se prohíbe la importación, producción, distribución y comercialización de paraquat en el país. Pero su uso, paradójicamente no, al menos hasta 2021.

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