Los países ricos gastaron unas 100 veces más que los países pobres para combatir el coronavirus

Una encuesta de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha demostrado que las personas de los países ricos tenían un acceso 100 veces mayor a los insumos (medicamentos, equipos e instalaciones médicas) que los habitantes de los países pobres.

Según un informe de Jamil Chade para el Uolesta encuesta está en consonancia con la realidad en número de muertes, enfermos graves e infectados en diferentes partes del mundo.

Una excepción es EEUU, que es una nación rica y ha comprado muchos insumos. Sin embargo, el sistema sanitario es uno de los más caros del mundo y, por lo tanto, no hay que olvidar que el sistema de salud es uno de los más caros, los más pobres, como siempre, han tenido mucho menos acceso a los servicios médicos y hospitalarios que no ofrece la red pública.

Además, la mayor dificultad para adquirir productos hospitalarios y medicamentos por parte de los países más pobres los sitúa ya en la cola con menor poder adquisitivo en el mercado de la oferta y la demanda frente a los países ricos.

Y así es exactamente como la ONU llegó a este punto. Basándose en los datos de la compra de estos productos para combatir el Covid-19 en el mundo, era evidente que los países más ricos tenían más acceso a ellos.

Según la ONU, de los países ricos, el porcentaje de 100 veces impresionado.

Para demostrar el poderío económico de las potencias, China, la Unión Europea y Estados Unidos han aumentado las exportaciones de suministros médicos, EPI, productos de higiene y protección personal, pruebas, respiradores y otros equipos en unos 25.000 millones de dólares al mes.

Una vez más, la pandemia de coronavirus revela su peor carael aumento de la desigualdad social en el mundo.

Para la ONU, el desarrollo de una vacuna sería la forma más eficaz y menos costosa de reactivar las economías de los países. Pero vale la pena reflexionar de nuevo sobre el papel que desempeñará cada potencia para tener acceso a ella, y como los más pobres se mantendrán en este juego de quién puede hacer más.

En medio de la pandemia, EEUU bloqueó los envíos de suministros comprados por otros países que tenían que hacer escala en suelo estadounidense, sin ninguna ética ni sentido moral.

En situaciones como ésta, parece que sigue imperando la ley del más fuerte, por desgracia.

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